Cómo verificamos
En Hombre Salud 50 cada cifra tiene que poder rastrearse hasta un documento. Esta página explica para quién escribimos, cuándo se corrige un texto, qué hacemos con precios y reclamos de venta, qué documentos pesan más, qué permite la ley sobre la próstata y cómo se examina un frasco.
Escribimos para quien espera turno de urología
El contexto español cambia la decisión. A 31 de diciembre de 2025 había 75.086 pacientes en la lista de espera quirúrgica de Urología del Sistema Nacional de Salud, con una espera media de 122 días y un 23,6 % por encima de los seis meses (Ministerio de Sanidad, SISLE-SNS). Es la lista de intervención, no la de primera consulta; el informe no desglosa las consultas externas por especialidad, y nosotros tampoco.
Cuatro meses de media explican que mucha gente busque alternativas por su cuenta y deciden qué artículos tiene sentido escribir: qué hacer mientras tanto y qué señales obligan a no esperar. Las dudas concretas salen de búsquedas reales —cuántas veces es normal levantarse de noche, qué significa un PSA de 4,8 a los sesenta, si las semillas de calabaza sirven de algo— y cada duda recibe un artículo, no cada variante de la frase. Para entrar, una duda tiene que interesar a bastante gente y contar con documentación pública que permita responderla con números. Si falta lo segundo, espera: en salud, el relleno hace más daño que el silencio.
Tres asuntos quedan fuera por norma. El cáncer de próstata, porque un diagnóstico oncológico no se gestiona leyendo una web; las infecciones urinarias en mujeres y cualquier contenido dirigido a menores, porque no son el objeto del sitio.
Dos fechas al pie y cuatro motivos para cambiarlas
Cada artículo lleva la fecha de publicación y la de la revisión más reciente. La segunda se mueve si cambian las normas, si sale una revisión sistemática nueva, si el fabricante altera la fórmula o el precio y si un lector señala un error.
Para lo último basta escribir desde el buzón con la página y, si la tiene a mano, la referencia que desmiente el dato. La corrección se hace dentro del propio texto y queda reflejada en la fecha. Retirar un artículo para disimular un fallo no es una opción. Las reglas generales de la web están en términos y condiciones.
Precios con fecha y sin trucos de venta
Los precios de esta categoría cambian de una semana a otra, así que siempre se publican con tres datos: la cifra, la página donde se consultó y la fecha. Cuando una oferta anuncia una rebaja sobre un precio anterior que no figura en ninguna parte, lo señalamos.
Las normas europeas sobre prácticas comerciales vetan las rebajas falsas, las existencias «a punto de agotarse» inventadas y las opiniones fabricadas. Con esos tres recursos están hechas casi todas las páginas de venta del sector, y por eso aquí no aparecen ni historias de pacientes, con o sin foto, ni estrellas imposibles de comprobar, ni cuentas atrás, ni frases del tipo "no se vende en farmacias". Tampoco dosis aconsejadas por la redacción: sin saber quién es la persona, su medicación y sus análisis, dar una cifra es fingir una consulta.
Siete documentos, del que más pesa al que menos
| Documento | Para qué lo usamos |
|---|---|
| Consenso español de derivación en hiperplasia benigna de próstata (Asociación Española de Urología con SEMERGEN, SEMG y semFYC, Actas Urológicas Españolas, 2010) | Qué se pregunta, qué se analiza y cuándo se deriva en España |
| Guías de la Asociación Europea de Urología sobre síntomas del tracto urinario inferior en el varón | El grado de recomendación de cada medida |
| Revisiones Cochrane sobre Serenoa repens, Pygeum africanum y beta-sitosterol | El conjunto de ensayos disponibles, no uno escogido a dedo |
| Información Terapéutica del Sistema Nacional de Salud, número dedicado al tratamiento de las prostatitis | El abordaje de las prostatitis |
| Monografías de la EMA de su comité de medicamentos a base de plantas | Para qué se ha usado tradicionalmente cada extracto y en qué cantidades |
| CIMA, el buscador de medicamentos autorizados de la AEMPS | Mecanismo, indicaciones y efectos adversos con su frecuencia de lo que se receta |
| Reglamento (UE) 432/2012 y su lista de declaraciones autorizadas | Qué puede afirmarse de un complemento en la Unión Europea |
No cuentan como prueba la publicidad del fabricante, la opinión de clientes anónimos ni esos «ensayos» que una tienda menciona sin enlazar nunca. Si una pregunta no tiene respuesta firme, así se publica. Las preguntas que los pacientes dejan en portales abiertos sí se leen, pero para saber cómo se habla de esto en España, nunca como prueba clínica.
Ningún ingrediente «para la próstata» tiene declaración autorizada
El Reglamento (CE) 1924/2006 reserva a la lista europea de declaraciones autorizadas cualquier efecto sobre la salud que se atribuya a un alimento o a un complemento. Escribir que un producto mejora la micción, descongestiona la próstata o alivia la prostatitis, fuera de esa lista, incumple la norma, y aquí no aparece. Lo que se publica es lo que hizo un estudio: qué se midió, en cuántos participantes, con qué escala, durante cuántas semanas y con qué resultado, citando el trabajo.
Aplicado a esta categoría, el resultado incomoda al sector: ninguno de los ingredientes habituales tiene una declaración autorizada relacionada con la próstata, la micción o el sistema urinario. La vitamina C tiene declaraciones reales, pero ninguna habla de próstata. Para la calabaza y la ortiga existe una monografía europea de uso tradicional, que acredita uso prolongado y seguridad razonable, no superioridad frente a placebo. Por la misma razón nunca se lee aquí que un complemento cure una prostatitis, reduzca la próstata o sustituya a la tamsulosina o a la finasterida; cambiar un fármaco recetado se habla con quien lo recetó.
El frasco, en cuatro pasos
Primero, la composición que declara el vendedor, con el nombre botánico completo cuando existe. Segundo, los miligramos de la etiqueta junto a los de los estudios o la monografía europea; si faltan en la etiqueta, el texto lo hace constar y explica por qué sin esa cifra no se puede valorar nada, sin tapar el hueco con una suposición. Tercero, el estatus legal: un complemento alimenticio no pasa la autorización previa de un medicamento, así que estar a la venta y tener eficacia demostrada son cosas distintas.
Cuarto, la seguridad, siempre al lado del posible beneficio y nunca en un apartado propio. En esta categoría es un asunto serio: la AEMPS ha retirado complementos anunciados como naturales para la próstata o la potencia que llevaban sildenafilo sin declarar, con riesgo cardiovascular grave para quien toma medicación del corazón o de la tensión.
El método se ve trabajando en las dos páginas donde más se juega: la comparativa de complementos para la próstata y el análisis de Uroprostan.
Esta guía forma parte del índice de todas las guías, donde se recogen el resto de temas sobre próstata, micción y salud del hombre.