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Mejores pastillas para la erección: qué dice la evidencia

Raíz de ginseng seca, unas semillas y cápsulas sin marca junto a una libreta abierta sobre madera clara

Ninguna pastilla de herbolario puede acreditar una eficacia probada para la erección, y la ley europea lo refleja con una claridad incómoda. En el Reglamento (UE) 432/2012, la lista donde están recogidas una por una las frases de salud autorizadas, no hay ni una sola que mencione la erección, la potencia o la libido, para ningún ingrediente. Lo que la urología europea coloca en primera línea son los inhibidores de la PDE5, que se dispensan con receta.

Entre los ingredientes que se venden sin ella, el mejor metaanálisis disponible es el de la L-arginina, con 10 ensayos y 540 pacientes; el único que ha pasado por una revisión Cochrane, el ginseng rojo, sumó 9 ensayos y 587 hombres y mejoró 3,52 puntos del IIEF, por debajo de los 4 puntos que esa misma revisión considera clínicamente relevantes.

Leer la ficha de Prostalis con precio y composición

Esta página reúne cuatro cosas comprobables: qué estudio existe detrás de cada ingrediente de esta categoría y con qué resultado, qué permite y qué prohíbe la normativa europea de declaraciones de salud, qué recomienda como primera línea la guía europea de urología con sus contraindicaciones, y qué composición y qué precio con fecha declaran los productos anunciados en España. Lo que no hay, en cambio, es diagnóstico, prescripción ni dosis. Saber qué le ocurre a una persona concreta y qué le conviene exige su historia clínica, su tensión, su analítica y una exploración, y eso no cabe en una página web. El método con el que trabajamos y la forma en que verificamos cada dato están en cómo verificamos.

¿Qué se vende en España bajo el nombre de «pastillas para la erección»?

Bajo esa búsqueda conviven dos cosas legalmente distintas, y confundirlas es el origen de casi todos los errores de compra. Por un lado están los medicamentos sujetos a prescripción médica, con principio activo, cantidad impresa y ficha técnica pública en el registro de la AEMPS: sildenafilo, tadalafilo, vardenafilo, avanafilo. Por otro, los complementos alimenticios que se anuncian en páginas promocionales, con listas de plantas, sin miligramos y sin autorización sanitaria de eficacia. Son dos mundos distintos.

La diferencia no es de calidad percibida, es de filtro previo. Un medicamento llega al mercado después de que una agencia haya revisado sus ensayos, sus riesgos y sus interacciones. Un complemento alimenticio entra como alimento, sin ese examen, y por eso la ley le prohíbe hablar como si lo hubiera pasado.

Hay una tercera categoría que casi nadie busca y que conviene tener en la cabeza desde el principio. Es la que no se compra. El ensayo con mejor resultado numérico de toda esta página no evalúa una cápsula, sino un programa de ejercicios del suelo pélvico.

¿Qué permite decir la ley europea sobre la erección?

Nada. La comprobación es literal y se puede repetir en casa. En el Reglamento (UE) 432/2012 completo, que es el catálogo de frases de salud que la Unión Europea deja usar, las palabras «eréctil», «erección», «libido» y «potencia sexual» no aparecen en ninguna de las entradas, para ningún ingrediente vegetal ni mineral.

Eso significa que frases como «ayuda a mejorar la erección», «devuelve la potencia» o «refuerza la función sexual masculina», presentes en todas las páginas de venta que hemos revisado, no tienen amparo legal en la Unión Europea. Y hay algo más importante para quien lee. La ilegalidad de la frase no depende de que el ingrediente tenga o no estudios. Puede haber estudios y seguir estando prohibido decirlo, porque la autorización se concede a la frase concreta, no al producto.

La declaración autorizada más cercana a esta categoría es la del zinc: «el zinc contribuye al mantenimiento de niveles normales de testosterona». Habla de testosterona. No de erección. Y es un detalle con gracia, porque el zinc no figura en la composición declarada de ninguno de los productos que se anuncian en España para la potencia.

Aviso de enfoque. Esta página no atribuye efectos a ningún producto. Relata lo que han encontrado los estudios publicados sobre cada ingrediente y lo que dicen los reguladores, que es lo que una redacción puede hacer.

¿Qué ingredientes tienen estudios y cuál es el mejor?

Ordenados por la calidad del estudio disponible, no por la promesa del anuncio. La calidad del método y el tamaño del efecto son dos cosas distintas, y en esta categoría casi nunca coinciden.

Ingrediente Mejor estudio localizado Resultado Calidad de la evidencia
Panax ginseng (ginseng rojo) Revisión Cochrane 2021: 9 ensayos aleatorizados, 587 hombres 3,52 puntos más que placebo en el dominio eréctil del IIEF-15 (dato agrupado de los tres ensayos que usaron ese cuestionario) Método más exigente de la lista; certeza calificada de baja y efecto por debajo del umbral de 4 puntos
L-arginina Metaanálisis 2019: 10 ensayos aleatorizados, 540 pacientes Odds ratio 3,37 a favor, sobre todo en casos leves y moderados Moderada, con heterogeneidad y un erratum publicado
L-citrulina Un estudio de 2011: 24 hombres, ciego simple Dureza normal en 12 de 24 frente a 2 de 24 con placebo Preliminar; muestra muy pequeña y un solo centro
Tribulus terrestris Revisión de 10 estudios (2025) y ensayo aleatorizado de 2014 con 30 hombres, publicado en Actas Urológicas Españolas Mixta; ese ensayo no halló diferencia frente a placebo Baja; la mitad de los estudios con calidad metodológica pobre
Maca (Lepidium meyenii) Metaanálisis de 2023: 2 ensayos, 79 hombres con disfunción eréctil leve Mejora media de 1,13 puntos del IIEF (IC del 95 %: 0,64 a 1,61) Baja; dos ensayos y muestra pequeña, evidencia limitada según sus propios autores
Corteza de pino Metaanálisis de 2023: 3 ensayos, 184 pacientes, siempre combinada con L-arginina 8,90 puntos del dominio eréctil del IIEF (IC del 95 %: 4,14 a 13,66), del conjunto y no del extracto solo No aplicable a las fórmulas reales: ninguna junta los dos ingredientes
Zinc Lista europea de declaraciones autorizadas Frase autorizada sobre niveles normales de testosterona Autorizada, pero de otro asunto
Ejercicios del suelo pélvico (no es una pastilla) Ensayo aleatorizado de 2004: 55 hombres 6,74 puntos más que el grupo de control a los 3 meses Moderada; muestra pequeña, intervención combinada
Sildenafilo y tadalafilo (con receta) Guía de la Asociación Europea de Urología, edición 2026 Primera línea de tratamiento, recomendación fuerte Estándar clínico con el que se compara todo lo demás

Panax ginseng: el único con revisión Cochrane, y el resultado no da para titular

El ginseng rojo es el único ingrediente de esta categoría evaluado por una revisión Cochrane, que es el nivel más alto de rigor metodológico en la síntesis de evidencia. La revisión de 2021 reunió nueve ensayos aleatorizados con 587 hombres de 20 a 70 años y disfunción eréctil leve o moderada, y encontró una diferencia media de 3,52 puntos (intervalo de confianza del 95 %: 1,79 a 5,25) en el dominio de función eréctil del cuestionario IIEF-15 frente a placebo, cifra que proviene de los tres ensayos que midieron ese cuestionario.

El matiz decisivo está en la propia revisión. El umbral que sus autores consideran clínicamente relevante son 4 puntos. El resultado se queda por debajo. Por poco, pero por debajo. La certeza de la evidencia se califica de baja, ningún ensayo comparó el ginseng con un inhibidor de la PDE5, y el seguimiento máximo fue de 12 semanas.

El ingrediente con el mejor método de estudio de toda la categoría obtuvo un efecto pequeño que sus propios revisores no consideran apreciable en la consulta.

L-arginina: el metaanálisis más favorable de la lista

El metaanálisis de Rhim y colaboradores, publicado en 2019 en The Journal of Sexual Medicine, agrupó 10 ensayos aleatorizados con 540 pacientes y encontró una mejora significativa de la función eréctil frente a placebo o ausencia de tratamiento, con un odds ratio de 3,37 (intervalo de confianza del 95 %: 1,29 a 8,77; p = 0,01), sobre todo en disfunción eréctil leve y moderada. Las dosis estudiadas oscilaron entre 1.500 y 5.000 mg diarios. Los efectos adversos, todos leves, aparecieron en el 8,3 % de los tratados frente al 2,3 % de los controles, sin eventos graves.

Conviene leer ese dato con tres cautelas. Una es metodológica: el propio artículo tiene un erratum publicado en 2020 cuyo contenido no hemos leído, y la heterogeneidad entre ensayos fue considerable. Otra es práctica, porque buena parte de esos ensayos usó la arginina combinada con otras sustancias, de modo que no siempre es posible atribuirle el efecto en solitario.

Pero la que más importa es otra: ninguna de las páginas de venta que hemos revisado en España declara cuántos miligramos de L-arginina lleva su cápsula. Un rango estudiado de 1.500 a 5.000 mg diarios no sirve para nada si la etiqueta no dice nada.

Tribulus terrestris: el ensayo controlado publicado en castellano dice no

Tribulus terrestris es el ingrediente más repetido de esta categoría en España y el que tiene el resultado negativo más claro publicado en castellano. En 2014, la revista Actas Urológicas Españolas publicó un ensayo brasileño de la Universidad Estatal de Campinas: aleatorizado, doble ciego, con grupo placebo, 30 participantes repartidos a partes iguales y 800 mg diarios durante un mes. Conclusión de sus autores: el Tribulus no fue más eficaz que el placebo ni para los síntomas de disfunción eréctil ni para la testosterona total en sangre.

La revisión sistemática más amplia, de 2025, reunió 10 estudios con dosis de 400 a 750 mg diarios durante uno a tres meses. Solo 3 de los 5 estudios que midieron la función eréctil encontraron mejoría; 8 de los 10 no observaron cambios significativos de testosterona; la mitad de los trabajos tenía calidad metodológica pobre. Su conclusión textual habla de un nivel bajo de evidencia respecto a la mejora de la función eréctil y de ausencia de evidencia robusta de aumento de la testosterona.

Existe un metaanálisis posterior, de 2026, con un resultado más favorable. No hemos podido abrir su texto completo y por eso no publicamos su cifra.

L-citrulina, maca y corteza de pino: por qué aquí se quedan en el banquillo

De la L-citrulina hay un solo estudio, de 2011, con 24 hombres de 56 años de media, diseño de ciego simple y un mes de tratamiento con 1.500 mg diarios. La dureza de la erección pasó al rango normal en 12 de los 24 participantes frente a 2 de 24 con placebo. Es un resultado llamativo y una muestra demasiado pequeña para sostener nada. Además, no es ingrediente declarado de ninguno de los productos que se anuncian en España para esto.

De la maca hay un metaanálisis de 2023 que solo pudo reunir dos ensayos con 79 hombres de disfunción eréctil leve. La mejora media fue de 1,13 puntos del IIEF (intervalo de confianza del 95 %: 0,64 a 1,61), una magnitud pequeña que sus propios autores presentan como evidencia limitada. La corteza de pino tiene un problema distinto y de fondo. La evidencia positiva localizada corresponde a la combinación de 80 mg de extracto con 3 g de aspartato de L-arginina (metaanálisis de 2023, tres ensayos y 184 pacientes, 8,90 puntos del dominio eréctil), y ninguna de las fórmulas reales que se venden en España junta ambos ingredientes. Un resultado obtenido con una mezcla no se traslada al componente suelto. No es lo mismo.

No hay ranking porque ordenar estos productos del 1 al 5 con estrellas exigiría comparar cantidades, y ninguno las declara. Un número sobre diez daría la impresión de que hemos medido algo. No lo hemos medido. Lo único medible aquí es la calidad del estudio de cada ingrediente por separado, y eso está en la tabla de arriba, con sus cifras y sus límites.

Tampoco publicamos dosis. Sabemos que la L-arginina se ha estudiado entre 1.500 y 5.000 mg diarios y que el Tribulus se ensayó a 800 mg, y podríamos convertir esos datos en una pauta de aspecto profesional. Sería irresponsable por dos motivos: la cifra de un ensayo no es una indicación para una persona concreta, y quien toma medicación cardiovascular necesita que esa conversación la tenga su médico, no una web.

¿Qué funciona con receta y por qué es el patrón de comparación?

La guía de la Asociación Europea de Urología, en su edición de 2026, sitúa los inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 —sildenafilo, tadalafilo, vardenafilo y avanafilo— como tratamiento de primera línea de la disfunción eréctil, con recomendación fuerte, iniciados junto al control de los factores de riesgo: dejar de fumar, actividad física, pérdida de peso y tratamiento de la enfermedad cardiovascular, metabólica u hormonal de base. Las inyecciones intracavernosas, el alprostadil tópico o intrauretral y los dispositivos de vacío quedan como alternativas.

Las fichas técnicas publicadas en el registro de la AEMPS permiten comprobar lo que un anuncio nunca ofrece. El sildenafilo tiene indicación autorizada para la disfunción eréctil en hombres adultos, requiere estimulación sexual, se toma a demanda con una dosis inicial de 50 mg aproximadamente una hora antes, ajustable entre 25 y 100 mg, con un máximo de una toma al día. El tadalafilo está autorizado con dos pautas distintas: 10 mg a demanda, al menos 30 minutos antes, o 5 mg diarios a la misma hora para quien mantiene relaciones dos o más veces por semana. Sus efectos adversos más frecuentes están enumerados: dolor de cabeza, sofocos, molestias digestivas, congestión nasal, mareo y, en el caso del tadalafilo, dolor de espalda y muscular.

Esta comparación no es una recomendación de compra ni una pauta. Nadie debe decidir por sí mismo qué molécula ni qué dosis le corresponde. El detalle de cada fármaco, sus controles y sus contraindicaciones está en medicamentos para la erección.

Y aquí sí cabe una conclusión editorial. Cuando un anuncio se presenta como superior a «lo sintético de farmacia», está compitiendo con el único grupo de productos de esta categoría que tiene ensayos, indicación autorizada y cantidades impresas en el envase.

Quién no puede tomar estas pastillas sin supervisión médica

Nitratos. Quien toma nitroglicerina, mononitrato o dinitrato de isosorbida —pastillas, parches o espray para la angina— tiene una contraindicación absoluta con los inhibidores de la PDE5. La combinación puede provocar una bajada de tensión grave e impredecible. Lo dicen igual la guía europea de urología y las fichas técnicas de sildenafilo y tadalafilo.

La misma prohibición alcanza a los donantes de óxido nítrico, incluido el nitrito de amilo que se vende como poppers, y al nicorandil, que lleva un componente nitrato: así lo recoge la guía europea de urología. Las fichas técnicas de sildenafilo y tadalafilo añaden el riociguat, un estimulador de la guanilato-ciclasa, también contraindicado.

Corazón inestable. Infarto reciente, angina inestable, arritmias no controladas, ictus reciente, tensión muy baja o insuficiencia cardíaca en la que la actividad sexual esté desaconsejada son también motivos de contraindicación recogidos en la ficha técnica. La decisión es del médico, con la historia delante.

Pérdida de visión previa en un ojo por neuropatía óptica isquémica, retinitis pigmentosa o insuficiencia hepática grave figuran igualmente entre las contraindicaciones.

Aquí aparece el motivo por el que esta página insiste tanto en el asunto. Varias de las páginas de venta de complementos que hemos revisado insinúan que su producto es más seguro para el corazón que «las pastillas de farmacia». El riesgo real y documentado de los inhibidores de la PDE5 es la interacción con nitratos, no el uso general en una persona sin esos tratamientos. Banalizar esa distinción no es solo publicidad engañosa: puede llevar a que alguien con angina crea que el problema está resuelto por comprar algo de origen vegetal.

¿Qué tiene evidencia y no cuesta dinero?

El resultado numérico más alto de toda esta página lo obtuvo un programa de ejercicios. Un ensayo aleatorizado publicado en 2004 asignó 55 hombres con disfunción eréctil a dos grupos: 28 hicieron ejercicios del suelo pélvico con biorretroalimentación manométrica más consejo de estilo de vida, y 27 recibieron solo el consejo. A los tres meses, el grupo de ejercicios había mejorado 6,74 puntos más que el de control en el dominio eréctil del IIEF (p = 0,004), mientras el grupo de control no mostró mejora significativa. A los seis meses, cuando todos habían recibido la intervención, el 40 % había recuperado una función eréctil normal, el 34,5 % había mejorado y el 25,5 % seguía igual.

Conviene leer también sus límites: 55 hombres, un solo centro, y una intervención que combinaba ejercicios, aparato de biorretroalimentación y consejos, de modo que no se puede aislar el efecto de los ejercicios solos.

Aun con esos límites, el número supera al de cualquier ingrediente de la tabla anterior. Y el coste es cero. Cómo se localizan esos músculos y con qué pauta se trabajan está explicado en los hábitos que sí tienen respaldo.

¿Por qué hay que ver al médico antes de comprar cualquier cosa?

Porque la dificultad de erección puede ser el primer aviso de un problema cardiovascular, y ese aviso llega con años de ventaja. El consenso Princeton III, referencia habitual en esta cuestión, establece que la disfunción eréctil de origen vascular puede preceder a un evento coronario clínico en una ventana de 2 a 5 años. El metaanálisis de 12 estudios prospectivos con 36.744 hombres que ese consenso recoge encontró un riesgo relativo de 1,48 para eventos cardiovasculares globales, 1,46 para enfermedad coronaria, 1,35 para ictus y 1,19 para mortalidad por cualquier causa.

El mismo endotelio que falla en las arterias del pene falla en las coronarias, y la erección es el síntoma que aparece antes. Comprar una cápsula sin composición declarada y esperar tres meses a ver qué pasa consume precisamente el tiempo en el que una analítica, una tensión arterial y un perfil lipídico habrían servido de algo.

La prevalencia por edades en España ayuda a situar el problema sin dramatizarlo. El estudio EDEM, sobre 2.476 varones españoles de 25 a 70 años, midió con el cuestionario IIEF estas cifras:

Edad Prevalencia de disfunción eréctil (IIEF)
25-39 años 8,6 %
40-49 años 13,7 %
50-59 años 24,5 %
60-70 años 49 %

La prevalencia global de ese estudio fue del 12,1 % por la pregunta de autoevaluación y del 18,9 % por el dominio de función eréctil del IIEF. Ninguna de esas cifras se parece al «50 % de los hombres mayores de 40» que repiten varios anuncios. Las causas posibles, y cómo se distingue una de origen físico de una psicógena, están desarrolladas en por qué falla la erección, causa por causa.

Hay además un cruce que afecta de lleno al lector de esta web. Los medicamentos que se recetan para la próstata pueden estar detrás del problema. Los inhibidores de la 5-alfa-reductasa, finasterida y dutasterida, llevan la impotencia y la disminución de la libido entre sus reacciones adversas más frecuentes según la ficha técnica, y el consenso español de urología cifra la disfunción eréctil en el 5-7 % de los pacientes y el descenso del deseo en torno al 3 %. Antes de añadir una cápsula, tiene sentido revisar lo que ya se está tomando: la relación entre síntomas urinarios y vida sexual está tratada en la guía sobre próstata y vida sexual.

¿Por qué desconfiar de un «potenciador natural» sin composición?

Porque en España hay un historial documentado de productos de esta categoría retirados del mercado por contener, sin declararlo, el mismo principio activo que los medicamentos de receta. La agencia española del medicamento ha publicado al menos nueve notas informativas de este tipo entre 2015 y 2026.

Dos de ellas las hemos comprobado abriendo la nota original. En noviembre de 2015, la AEMPS informó de la retirada de un complemento en cápsulas que contenía sildenafilo y tadalafilo no declarados, con riesgo descrito de infarto agudo de miocardio, angina inestable y arritmia ventricular. En septiembre de 2019 se retiró otro producto en cápsulas por el mismo motivo, con un distribuidor localizado en Tenerife. Las restantes aparecen en recopilaciones cuyas notas no hemos podido reabrir una a una, así que no publicamos sus nombres ni sus fechas.

Ninguno de los productos que se anuncian en las páginas que hemos revisado para esta web aparece en esa lista, y no lo insinuamos. El patrón que sí comparten con los productos retirados es otro, y es el que conviene aprender a reconocer: composición sin miligramos, promesa de efecto rápido comparable al de un medicamento y venta fuera del circuito de farmacia. Ese trío es exactamente el terreno donde la agencia lleva una década encontrando sustancias no declaradas.

No encontrará aquí opiniones de clientes, ni antes y después, ni la comparación «funciona como la Viagra». Lo primero se fabrica en diez minutos y no significa nada. Lo segundo tampoco; lo último es exactamente la frase que la ley europea prohíbe y que la agencia del medicamento encuentra, una y otra vez, en productos adulterados.

¿Qué productos se anuncian en España y a qué precio?

Estos son los que hemos podido revisar directamente en sus páginas de venta el 21-09-2026. La columna de los miligramos es la misma en los dos casos. Y es la que decide.

Producto Composición declarada Miligramos Precio pedido el 21-09-2026
Prostalis (versión de potencia) Extracto de semillas de calabaza, Tribulus terrestris, extracto de ortiga, ginseng y vitamina C: la misma lista que declara Uroprostan No declarados 29 € en la versión económica y 39 € en la otra, con 60 € y 80 € tachados al lado
Alpha Beast Tres páginas con tres listas distintas: una no declara ningún ingrediente; otra declara corteza de pino, Tribulus, maca, ginseng y fibra de acacia; la tercera, una lista larga que solo coincide con la anterior en el ginseng No declarados 39 €, con 78 € tachados

Dos observaciones salen de la tabla y ningún anuncio las menciona. Prostalis, en su versión de potencia, declara exactamente los cinco ingredientes que declara Uroprostan, un producto que se anuncia para la próstata. Misma lista. Mismo formato de envase. Dos marcas y dos promesas distintas. El desglose ingrediente por ingrediente está en la ficha de Prostalis y la del producto de próstata en la de Uroprostan.

Tampoco existe «la composición de Alpha Beast». Sus tres páginas de venta españolas anuncian el mismo nombre y el mismo precio con tres fórmulas incompatibles entre sí, y una de ellas ni siquiera enumera los componentes. Sin saber qué frasco llega, cualquier valoración de ingredientes es un ejercicio teórico. El detalle está en la ficha de Alpha Beast.

Sobre los precios tachados, una nota de método. Publicamos la cifra que se pide y no la que aparece cruzada, porque un precio «antes» solo vale si de verdad se cobró durante una temporada, y eso nadie lo puede verificar desde fuera. Los descuentos sin base, los relojes de cuenta atrás y las unidades que se agotan solas están regulados en la Unión Europea desde 2022.

¿Qué preguntar antes de pagar?

Cinco preguntas cortas, todas con respuesta comprobable cuando el paquete esté encima de la mesa. Sirven para cualquier producto de esta categoría, no solo para los dos de arriba.

  • Miligramos por toma diaria de cada ingrediente, uno por uno, no del conjunto de la fórmula.
  • Nombre botánico completo de las plantas. «Ginseng» designa especies distintas con monografías distintas.
  • Cápsulas por envase. Y la pauta diaria. De esos dos números sale el coste real de un mes, que casi nunca es el precio anunciado.
  • Empresa responsable dentro de la Unión Europea, con dirección y vía de reclamación.
  • Todo por escrito. Un correo con lo acordado en la llamada, antes de dar la dirección de entrega.

Cuando el vendedor ofrece una «consulta gratuita» con un especialista antes de cerrar el pedido, lo que hay detrás es un guion comercial. Nadie valora un caso clínico por teléfono, sin una analítica y sin una exploración delante. Quien tenga síntomas de verdad tiene derecho a una consulta con su médico de cabecera en la Seguridad Social, que no cuesta nada y sí mira el caso concreto.

Antes de seguir: Ninguna línea de esta guía sustituye la visita al médico. Si toma algo para el corazón o para la tensión, pregunte en su centro de salud o en la farmacia antes de sumar un complemento. Las marcas citadas son de quienes las registraron; Hombre Salud 50 no representa a ninguna ni tiene trato con quien las fabrica o distribuye.

Composición, precio y veredicto de Prostalis

Esta guía forma parte del índice de guías de Hombre Salud 50, donde se recogen el resto de temas sobre próstata, micción y potencia.

Fuentes de este artículo 19

  1. Reglamento (UE) 432/2012, lista de declaraciones de propiedades saludables autorizadas, texto oficial del DOUE (búsqueda de texto completo: sin resultados para «eréctil», «erección», «libido» y «potencia sexual»)
  2. Reglamento (CE) 1924/2006 — la norma que decide qué puede prometer un alimento acerca de la salud y qué no
  3. Lee HW y cols., «Ginseng for erectile dysfunction», revisión Cochrane 2021, CD012654 (DOI 10.1002/14651858.CD012654.pub2)
  4. Rhim HC y cols., «The Potential Role of Arginine Supplements on Erectile Dysfunction: A Systemic Review and Meta-Analysis», J Sex Med. 2019;16(2):223-234 (PMID 30770070; erratum DOI 10.1016/j.jsxm.2020.01.021)
  5. Revisión sistemática de Tribulus terrestris, 10 estudios, Nutrients 2025
  6. Santos CA, Reis LO, Destro-Saade R y cols., «Tribulus terrestris versus placebo en el tratamiento de la disfunción eréctil», ensayo aleatorizado doble ciego, Actas Urol Esp. 2014
  7. Cormio L y cols., «Oral L-Citrulline Supplementation Improves Erection Hardness in Men With Mild Erectile Dysfunction», Urology. 2011;77(1):119-122 (PMID 21195829)
  8. EAU Guidelines on Sexual and Reproductive Health, edición 2026, capítulo de manejo de la disfunción eréctil (consultado el 21-09-2026)
  9. AEMPS, CIMA, ficha técnica de sildenafilo 100 mg (n.º de registro 80062, revisión de mayo de 2022)
  10. AEMPS, CIMA, ficha técnica de tadalafilo 10 mg (n.º de registro 80613, revisión de noviembre de 2023)
  11. Nehra A, Jackson G, Miner M y cols., «The Princeton III Consensus Recommendations for the Management of Erectile Dysfunction and Cardiovascular Disease», Mayo Clin Proc. 2012;87(8):766-778
  12. Dorey G y cols., «Randomised controlled trial of pelvic floor muscle exercises and manometric biofeedback for erectile dysfunction», Br J Gen Pract. 2004;54(508):819-825
  13. Martín-Morales A y cols., estudio EDEM sobre prevalencia de disfunción eréctil en España (2.476 varones; 12,1 % por pregunta única y 18,9 % por el IIEF), J Urol. 2001;166(2):569-575, PMID 11458070 — Fuente 1 ; cifras por edad citadas en una revisión española de 2010 — Fuente 2
  14. AEMPS, nota informativa sobre la retirada de un complemento alimenticio en cápsulas por contener sildenafilo y tadalafilo no declarados, 04-11-2015
  15. AEMPS, nota informativa sobre la retirada del complemento alimenticio Volfort cápsulas por contener principios activos no incluidos en su etiquetado, 13-09-2019
  16. Directiva (UE) 2019/2161, llamada Ómnibus: reglas europeas sobre anuncios de rebajas, existencias limitadas y opiniones de consumidores
  17. Lee HW, Lee MS, Kil KJ, «Maca (L. meyenii) for erectile dysfunction: a systematic review and meta-analysis», J Mens Health. 2023 (DOI 10.22514/jomh.2023.003)
  18. Tian Y, Zhou Q, Li W y cols., «Efficacy of L-arginine and Pycnogenol in the treatment of male erectile dysfunction: a systematic review and meta-analysis», Front Endocrinol. 2023;14:1211720 (DOI 10.3389/fendo.2023.1211720)
  19. Consenso de la Asociación Española de Urología sobre hiperplasia benigna de próstata, Actas Urol Esp. 2010;34(1):24-34 (efectos adversos sexuales de finasterida y dutasterida)

Dudas habituales

¿Cuál es la mejor pastilla para la erección sin receta?

Ninguna puede presentarse así con honestidad. De los ingredientes que se venden sin receta, el que tiene el metaanálisis más favorable es la L-arginina (10 ensayos, 540 pacientes, odds ratio 3,37 en casos leves y moderados) y el único evaluado por una revisión Cochrane es el ginseng rojo, con una mejora de 3,52 puntos del IIEF-15 que queda por debajo del umbral de 4 puntos que esa misma revisión considera relevante. Y la Unión Europea no deja a ninguna planta anunciar efectos sobre la erección.

¿Hay pastillas para la erección de venta libre en farmacia en España?

Los medicamentos para la disfunción eréctil —sildenafilo, tadalafilo, vardenafilo, avanafilo— están sujetos a prescripción médica en España, con ficha técnica pública en el registro de la AEMPS. Lo que se puede comprar sin receta son complementos alimenticios, que legalmente son alimentos: no han pasado una evaluación de eficacia y no pueden atribuirse efectos sobre la erección.

¿Funciona el Tribulus terrestris para la erección?

La evidencia es baja y contradictoria. Un ensayo aleatorizado y doble ciego de 2014, publicado en Actas Urológicas Españolas y realizado en Brasil, con 30 hombres y 800 mg diarios durante un mes, concluyó que no fue más eficaz que el placebo ni para los síntomas ni para la testosterona. Una revisión de 10 estudios publicada en 2025 encontró mejoría en solo 3 de los 5 trabajos que midieron la función eréctil, con la mitad de los estudios de calidad metodológica pobre.

¿Es peligroso mezclar un producto «natural» con las pastillas del corazón?

Puede serlo, y por dos vías distintas. La primera: si el producto contiene sildenafilo o tadalafilo sin declararlo —algo que la agencia española del medicamento ha detectado en al menos nueve complementos de esta categoría desde 2015—, la mezcla con nitratos puede causar una bajada de tensión grave. La segunda: sin miligramos en la etiqueta, ni el médico ni el farmacéutico pueden valorar qué se está añadiendo al tratamiento. Con medicación cardiovascular en curso, esa consulta se hace antes de abrir el bote.

¿Cuánto cuestan los productos que se anuncian en España?

El 21-09-2026, las páginas de venta de Prostalis en su versión de potencia pedían 29 € la variante económica y 39 € la otra, y las de Alpha Beast, 39 €. Las tres cifras aparecían junto a un precio anterior tachado (60 €, 80 € y 78 €) que no se puede verificar. Ninguna página indica cuántos días de toma cubre el envase que corresponde a ese precio, de modo que el coste mensual real queda sin calcular.

¿Qué hago si empiezo a tener problemas de erección a los 55?

Pedir cita con el médico de cabecera antes de comprar nada. La dificultad de erección de origen vascular puede adelantarse entre 2 y 5 años a un problema coronario, y el metaanálisis recogido en el consenso Princeton III cifra en 1,48 el riesgo relativo de eventos cardiovasculares. Una consulta con tensión arterial, glucosa y perfil lipídico aporta más en una semana que tres meses de cápsulas sin composición declarada.

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