Qué es la próstata: dónde está, para qué sirve y cómo cambia
Lo esencial. La próstata es una glándula del aparato reproductor masculino que está justo debajo de la vejiga y rodea la uretra, el conducto por el que sale la orina. En un adulto pesa alrededor de 20 gramos. Termina de crecer hacia los 30 años y, a partir de los 30 o 40 años, en su tejido empiezan a aparecer focos de hiperplasia; pasados los 50 o 60 años puede arrancar una segunda fase de crecimiento. Con criterios clínicos, la hiperplasia afecta al 0,75 % de los hombres entre 40 y 49 años y al 30 % de los mayores de 70 años. Por eso los problemas de próstata llegan cuando llegan. No es mala suerte, es la historia natural de esta glándula (consenso AEU/SEMERGEN/SEMG/semFYC, Actas Urológicas Españolas 2010).
¿Dónde está exactamente la próstata?
Debajo de la vejiga y alrededor de la uretra. Esa posición explica casi todo lo demás. La orina que sale de la vejiga tiene que atravesar el centro de la próstata antes de llegar al exterior, así que cualquier cambio de tamaño en la glándula se nota primero en la forma de orinar, no en otra cosa (consenso AEU 2010).
Es una glándula que solo existe en el cuerpo masculino. En el cuerpo de un hombre adulto ocupa un espacio pequeño, entre la vejiga y el suelo de la pelvis, y queda muy cerca de la pared del recto. Esa cercanía es la razón de que el médico pueda palparla con un dedo desde el recto, una exploración que se llama tacto rectal.
¿Para qué sirve la próstata?
Produce líquido. La próstata y las vesículas seminales fabrican el líquido que nutre a los espermatozoides y que aporta la mayor parte del volumen del semen, el líquido que se expulsa en la eyaculación (Manual MSD, versión para público general). Esa es su función conocida. Forma parte de la eyaculación, no de la orina.
Lo que ocurre cuando se toca la glándula lo confirma. Los medicamentos que reducen su tamaño producen disminución del volumen del eyaculado en el 1,5-2 % de los pacientes, y después de una cirugía de próstata la eyaculación retrógrada es la secuela más frecuente a largo plazo (consenso AEU 2010).
La segunda función, en realidad, no es tanto una función como una consecuencia de dónde está la glándula: forma parte del tramo por el que pasa la orina. Ni la produce ni la almacena —de eso se encargan los riñones y la vejiga—, pero sí condiciona con qué facilidad sale.
Y hay un tercer rasgo que conviene conocer porque aparece en cualquier análisis: la próstata produce una proteína llamada PSA (antígeno prostático específico), que se puede medir en sangre. El PSA es específico del tejido prostático, no del cáncer, y lo pueden elevar una infección de orina, una prostatitis o el propio crecimiento benigno de la glándula. Las cifras por edad y cómo se leen están en la página sobre los valores de PSA por edad.
Saber qué ingredientes se han estudiado y con qué resultado
Esta guía reúne lo que es la próstata, dónde se sitúa, cuánto pesa una glándula normal, por qué crece a partir de cierta edad, qué cuadros puede dar y con qué pruebas se mira, con la fuente pegada a cada dato.
¿Cuánto pesa y cuánto mide una próstata normal?
Unos 20 gramos en el adulto. Los tamaños superiores a 20-30 gramos se consideran indicativos de aumento prostático (consenso AEU 2010).
El peso no se adivina. Se calcula con una ecografía. El informe suele dar tres medidas —anchura, altura y profundidad— y el peso sale de multiplicarlas y dividir el resultado entre dos.
| Concepto | Cifra de referencia | De dónde sale |
|---|---|---|
| Peso de la próstata en el adulto | unos 20 g | Consenso AEU 2010 |
| Umbral de aumento prostático | más de 20-30 g | Consenso AEU 2010 |
| Fórmula del peso por ecografía | A × B × C × 1/2 (anchura × altura × profundidad) | Consenso AEU 2010 |
| Umbral usado en los estudios de dutasterida | más de 30 cm³ | Consenso AEU 2010 |
| Umbral usado en los estudios de finasterida | más de 40 cm³ | Consenso AEU 2010 |
Los dos últimos umbrales no son «tallas» de próstata. Son los puntos de corte con los que se diseñaron los ensayos de dos medicamentos. Aparecen aquí porque explican una pregunta muy frecuente en consulta, la de por qué a un hombre le proponen un tratamiento y a otro con síntomas parecidos le proponen otro distinto. Parte de la respuesta está en el volumen medido por ecografía.
La tabla de «tamaño normal de próstata por edad» que tanto se busca no aparece en ninguna de las fuentes que hemos leído. El documento de consenso español da el peso del adulto —unos 20 gramos— y el umbral a partir del cual se habla de aumento prostático —más de 20 a 30 gramos—, pero no una cifra distinta para cada década. Las tablas por edad que circulan por internet no aparecen así en el consenso de la AEU, y preferimos decirlo a inventarnos una fila por tramo.
¿Por qué crece la próstata con la edad?
Por el estímulo hormonal. La testosterona se transforma dentro de la glándula, por acción de la enzima 5-alfa-reductasa, en dihidrotestosterona (DHT), que es el metabolito activo que media el crecimiento prostático. La glándula empieza a crecer en la pubertad, completa ese primer desarrollo hacia los 30 años y, superada la quinta o sexta década, puede iniciar una segunda fase de crecimiento (consenso AEU 2010).
Aquí conviene desmontar la lista de culpables habitual de los foros. Los únicos factores de riesgo confirmados para desarrollar hiperplasia benigna son la edad y el estado hormonal. No hay evidencia científica que confirme como factores de riesgo el tabaquismo, la vasectomía, la obesidad ni el alcohol (consenso AEU 2010).
Eso no convierte el tabaco o el alcohol en inofensivos, y tampoco significa que dé igual cómo se viva. Los hábitos influyen en los síntomas urinarios aunque no hayan causado el crecimiento de la glándula. La guía europea de urología recomienda de forma expresa ofrecer consejo de estilo de vida y autocuidado a los hombres con síntomas urinarios, antes o junto con cualquier tratamiento, y sitúa esas intervenciones en nivel de evidencia 1b (EAU, Management of Non-neurogenic Male LUTS). Cómo se aplica eso en la práctica está en qué recomiendan las guías antes que las pastillas. Lo que dice la fuente es algo más limitado y más útil: la causa de que la próstata crezca no es el estilo de vida, es el paso del tiempo con hormonas masculinas circulando.
Tampoco publicamos dosis de complementos alimenticios para la próstata. Las monografías europeas de las semillas de calabaza y de la raíz de ortiga sí recogen cantidades, pero lo hacen como uso tradicional dentro del marco de un medicamento a base de plantas, y ambas ponen la misma condición previa: que un médico haya excluido antes una enfermedad grave (EMA/HMPC, calabaza; EMA/HMPC, ortiga). Sacar de ahí un número para automedicarse es usar el documento justo al revés de como está escrito.
¿Es normal tener la próstata grande a los 60 años?
Es lo más habitual, sí, pero «grande» y «enferma» no son la misma palabra. En España, la hiperplasia que da molestias y lleva a consultar pasa del 0,75 % de los hombres de 40 a 49 años al 30 % por encima de los 70, con una media del 11,8 % en el conjunto de la población adulta (consenso AEU 2010).
Los cambios en el tejido son mucho más frecuentes que esas molestias, y el mismo documento explica la distancia entre una cosa y otra. Solo la mitad de quienes tienen esos cambios llegará a notar síntomas y a pedir consejo médico (consenso AEU 2010).
Así que una próstata crecida a los 65 años no es por sí sola una enfermedad. Lo que decide es si estorba al orinar. Las cifras década a década, las pruebas y lo que se hace en cada caso están en la hiperplasia prostática, década a década.
Un diagnóstico o una pauta de tratamiento no caben aquí. Ninguna página puede decir si una próstata de 38 gramos en un hombre de 64 años necesita tratamiento: eso depende de los síntomas que dé, de la puntuación del cuestionario, del PSA, del resto de la analítica y de lo que el médico encuentre al explorar. Esa decisión la firma un profesional que tiene delante a la persona.
¿Qué enfermedades puede dar la próstata?
Tres cuadros distintos que la gente suele meter en el mismo saco y que se manejan de forma completamente distinta.
Hiperplasia benigna (HBP). El crecimiento no canceroso de la glándula. Es la enfermedad urológica más frecuente del varón, la primera causa de consulta ambulatoria al especialista y el tumor benigno más frecuente en hombres mayores de 50 años (consenso AEU 2010). Está desarrollada en la página sobre la hiperplasia benigna de próstata. Su tratamiento farmacológico se apoya en medicamentos sujetos a receta, como la tamsulosina, cuya ficha técnica advierte de que antes de empezar hay que descartar con un examen médico otras enfermedades capaces de dar síntomas parecidos (CIMA/AEMPS).
Prostatitis. Inflamación de la próstata, que puede ser una infección bacteriana aguda con fiebre, una infección crónica o un síndrome de dolor pélvico sin bacterias demostrables. Los síntomas asociados a la próstata afectan al 2-10 % de los varones y solo en el 10 % de los episodios de prostatitis se llega a demostrar una causa bacteriana (Información Terapéutica del Sistema Nacional de Salud, Ministerio de Sanidad, 2005). Los cuatro tipos están explicados en prostatitis: tipos y tratamiento.
Cáncer de próstata. Es la enfermedad que el médico tiene que descartar antes de asumir que unas molestias urinarias son «cosa de la edad», y esa valoración se hace en consulta, con exploración y analítica, no leyendo una web. Este sitio no trata el cáncer de próstata.
Hay además un síntoma que casi nadie relaciona con la próstata y que muchas veces no tiene nada que ver con ella. Se trata de levantarse por la noche a orinar. La Sociedad Internacional de Continencia lo llama nicturia y recuerda que puede formar parte de cuadros que no son urológicos, como la insuficiencia cardíaca o la apnea del sueño (ICS, informe de terminología sobre nicturia, 2019). Es un asunto con página propia: levantarse de noche a orinar.
¿Qué síntomas avisan de que algo pasa en la próstata?
Los del tracto urinario inferior, abreviados como STUI, y se ordenan en dos familias porque nacen de mecanismos distintos (consenso AEU 2010). Los irritativos vienen de una vejiga que avisa antes de tiempo: orinar muchas veces, levantarse de noche, ganas imposibles de aplazar, escapes por esa urgencia, molestia encima del pubis. Los obstructivos vienen de una salida estrechada: cuesta arrancar, el chorro pierde fuerza, la micción se corta y vuelve, queda goteo al terminar y la sensación de que la vejiga no se ha vaciado del todo.
Pocos lo adivinan: lo que más pesa en el día a día no es lo que parece. Son los irritativos los que más interfieren en las actividades cotidianas y en la calidad de vida, por encima de los obstructivos (consenso AEU 2010). Quien peor lo lleva no siempre es quien peor orina. Es, más bien, quien ya no puede alejarse mucho de un baño.
Síntoma por síntoma, con lo que significa cada uno y cómo se puntúan, están en la guía de síntomas y el test IPSS.
Leer los síntomas uno a uno y cómo se puntúan
¿Cómo se explora la próstata? Las pruebas habituales
Con tres herramientas básicas que se complementan y que, por separado, no deciden nada.
Cuestionario IPSS. La escala internacional de síntomas prostáticos, validada al castellano, con siete preguntas puntuadas de 0 a 5 más una pregunta de calidad de vida. Por debajo de 8 puntos los síntomas se consideran leves; entre 8 y 19, moderados; por encima de 20, graves (consenso AEU 2010).
Tacto rectal. La palpación de la glándula a través de la pared del recto. Un tacto rectal patológico es, por sí solo, criterio de derivación al urólogo (consenso AEU 2010). Tiene una excepción importante: está contraindicado cuando se sospecha una prostatitis bacteriana aguda, por el riesgo de provocar o agravar una bacteriemia (Ministerio de Sanidad, 2005).
PSA y ecografía. El PSA sitúa a la persona dentro o fuera de los rangos esperables para su edad, y la ecografía abdominal da el volumen de la glándula multiplicando sus tres medidas y dividiendo el resultado por dos (consenso AEU 2010).
Ninguna de las tres, por separado, cierra el caso. El IPSS mide molestias, el tacto rectal y la ecografía miran la glándula, y el PSA mira la sangre. La decisión sale de juntarlas.
Esto es urgencias, no una cita para dentro de un mes. Cuatro situaciones cambian el plan de golpe (consenso AEU 2010; Ministerio de Sanidad, 2005):
- la orina no sale: ganas continuas, dolor y vientre distendido sin conseguir vaciar, lo que se llama retención aguda
- fiebre alta con escalofríos acompañada de dolor en el periné o en la parte baja de la espalda
- orina con sangre visible a simple vista
- molestias urinarias de tipo prostático antes de los 50 años, edad a la que la hiperplasia todavía es rara
Hay otros hallazgos que no mandan a urgencias, pero sí a una consulta sin dejarla pasar: un PSA por encima de 10 ng/ml, una creatinina alterada en la analítica o una glándula que el médico nota anómala al palparla. Los criterios completos de derivación y qué conviene llevar preparado a esa consulta están en la guía de cuándo pedir cita con el urólogo.
Esta guía forma parte de la portada con todas las guías, donde se recogen el resto de temas sobre próstata, micción y salud del hombre.
Fuentes de este artículo 8
- Castiñeiras Fernández J, et al. Criterios de derivación en hiperplasia benigna de próstata para atención primaria. Documento de consenso AEU/SEMERGEN/SEMG/semFYC. Actas Urol Esp. 2010;34(1):24-34
- García-Arenzana Anguera JM. Tratamiento de las prostatitis. Información Terapéutica del Sistema Nacional de Salud, Ministerio de Sanidad. 2005;29(6):145-151
- Hashim H, Blanker MH, Drake MJ, et al. ICS report on the terminology for nocturia and nocturnal lower urinary tract function. Neurourol Urodyn. 2019;38:499-508. DOI 10.1002/nau.23917
- EAU. Guidelines on Management of Non-neurogenic Male LUTS, capítulo Disease Management
- EMA/HMPC. Community herbal monograph on Cucurbita pepo L., semen. EMA/HMPC/136024/2010, 20 de noviembre de 2012
- EMA/HMPC. European Union herbal monograph on Urtica dioica L., Urtica urens L., radix, revisión 1, adoptada el 22 de enero de 2025
- CIMA (AEMPS). Ficha técnica de tamsulosina
- Manual MSD, versión para público general. Estructura del aparato reproductor masculino, consultado el 21-09-2026
Antes de seguir: Hombre Salud 50 es una redacción, no una consulta. Publicamos lo que dicen las guías y los documentos oficiales para que se entiendan, pero quien puede valorar una próstata concreta es el médico de cabecera o el urólogo que exploran y piden las pruebas. Ante fiebre alta con dolor, sangre en la orina o imposibilidad de orinar, la siguiente parada son las urgencias.
Dudas habituales
¿Qué es la próstata y cuál es su función?
¿Qué es la próstata y cuál es su función?
Es una glándula del aparato reproductor masculino situada debajo de la vejiga, que rodea la uretra. Junto con las vesículas seminales produce el líquido que nutre a los espermatozoides y que aporta la mayor parte del volumen del semen. Por eso su actividad está ligada a la eyaculación: cuando se reduce su tamaño con medicamentos, disminuye el volumen del eyaculado en el 1,5-2 % de los pacientes. Además produce el PSA, la proteína que se mide en los análisis de sangre.
¿Dónde está la próstata y por qué duele al orinar cuando falla?
¿Dónde está la próstata y por qué duele al orinar cuando falla?
Está bajo la vejiga y rodea la uretra, el conducto de salida de la orina. Como el pis atraviesa la glándula, cualquier cambio de tamaño o una inflamación se traducen en molestias al orinar: chorro débil, dificultad para empezar, ganas frecuentes o escozor. La localización explica el síntoma.
¿Cuál es el tamaño normal de la próstata?
¿Cuál es el tamaño normal de la próstata?
En el adulto pesa alrededor de 20 gramos. Se considera indicativo de aumento prostático un tamaño superior a 20-30 gramos, según el consenso de la Asociación Española de Urología. El peso lo da la ecografía con las tres medidas del informe, multiplicadas entre sí y divididas por dos. No hay en ese documento una tabla con un tamaño distinto para cada edad.
¿A qué edad empieza a crecer la próstata?
¿A qué edad empieza a crecer la próstata?
El primer crecimiento es el de la pubertad y se completa hacia los 30 años. A partir de los 30-40 empiezan a aparecer focos de hiperplasia en el tejido, y por encima de la quinta o sexta década de la vida puede iniciarse una segunda fase de crecimiento. Notar ese segundo crecimiento es otra cosa: depende de cuánto estreche la uretra, no del año de nacimiento.
¿Tener la próstata grande significa tener cáncer?
¿Tener la próstata grande significa tener cáncer?
No. La hiperplasia benigna es un crecimiento no canceroso, y es el tumor benigno más frecuente en el varón mayor de 50 años. El cáncer de próstata es una enfermedad distinta que el médico valora aparte, con exploración y analítica. El PSA por sí solo tampoco lo distingue: es un marcador de tejido prostático, no de cáncer, y lo elevan también las infecciones de orina, la prostatitis y la propia hiperplasia.
¿Se puede evitar que la próstata crezca?
¿Se puede evitar que la próstata crezca?
Los únicos factores de riesgo confirmados para la hiperplasia benigna son la edad y el estado hormonal, y ninguno de los dos se elige. El mismo consenso señala que no hay evidencia científica que confirme el tabaquismo, la vasectomía, la obesidad o el alcohol como factores de riesgo de hiperplasia. Otra cosa son los síntomas urinarios, sobre los que sí influyen hábitos como la cafeína, el alcohol o los líquidos por la noche.